miércoles, 29 de enero de 2014

Fuerteventura, tierra de misterio


Fuerteventura, tierra de misterio

Las dunas de la isla

Sobre las columnas de fuego

Bailaban movidas

Por las corrientes del océano

La arena del desierto

Sobre la orilla del tiempo

Cantaban canciones

A los perdidos en el silencio

Donde tierra y mar se unen

Nace la esperanza

Nace la ilusión

Se escuchan sus nanas

Nanas de Fuerteventura

La sexta de las siete

Perdida en el atlántico

Donde nunca Llueve

Y el ángel vigía

Desde el más alto pico

Entonando con su flauta

Las más bellas sinfonías

Jamás escuchadas

 

Océano vivo


 

Océano vivo

El océano ondulaba su traje de marea

Meciéndose con las canciones

Que el viento le dedicaba

Su blanca espuma se fundía con las criaturas

Que en su vientre se gestaban

Que en sus entrañas flotaban

Respiraban las chimeneas

En el fondo de su sangre

Ascendían confusas

Burbujas de aire

Peinaba sus cabellos

La mar inmensa

Con la arena de la costa

Con los susurros de La doncella

Y ésta en la orilla

Vestida de esmeralda

Cantaba a la mar

Antes en calma

lunes, 28 de octubre de 2013

Desde el corazón de una guerrera

Con un solo suspiro iluminé el cosmos infinito
Con un solo ataque al mundo entero cubrí de luz y belleza
Con solo paso las tinieblas se esfumaron para siempre en el olvido

Porto una medalla de soldado
Por algo tan insignificante
Como un chasqueo entre mis manos

Ahora no me recibís con un TE QUIERO
Sino con una marca que me invade
¿Habéis olvidado a Miracle?

"No solo tengo la marca, tengo vuestra amistad
No soy solo una salvadora, soy vuestra amiga"

Con estas palabras abrís de nuevo vuestros corazones
Y aceptáis en vosotros mis fantasías
De este modo mi marca y mi ser son uno

Debéis saber que mi fuerza no es mía
Que mi valor no es propio
Que mi dulzura es heredada

Soy un simple reflejo
Fruto de el amor de un ángel y una diosa
¿Qué habría conseguido sin la fortaleza de mi padre?
¿Sin la bondad de mi madre?

Ellos se enfrentaron a las más oscuras tinieblas
A los más temidos demonios
Lucharon con todo su valor y fortaleza

¿Quién debería poseer la medalla?
¿La dama y el rey, que durante toda la partida arriesgaron su vida?
¿O un simple peón, que realizó el jaque mate con un movimiento?

¿Que soy yo?
Un simple reflejo de dos Dioses

¿Hasta donde habría llegado sin el amor infinito de la Diosa Esmeralda?
¿Qué habría conseguido sin el valor del ángel justiciero?

Sin el valor de Padre
Y el amor de Madre
No soy nada

Quiero continuar contándoos historias
Postrándome ante vuestras raíces
Deleitándoos con mis fantasías

Necesito situarme
Por debajo de aquellos a los que amo
Para, de alguna manera
Sentirme humilde


SOY VUESTRA AMIGA

jueves, 3 de octubre de 2013

Poema desde el alma 1 PADRE

En esta mañana, aspiro la brisa rejuvenecedora del lejano océano iluminado por el renacido sol, la caricia de una larga pluma besa mis suaves mejillas enrojecidas por el contacto, la sujeto delicadamente entre mis manos, contemplando su dulce resplandor.

Lágrimas corren por mi precoz rostro recordando la esencia de mi padre, que tan lejos de mi se encontraba, y tan cercano a mi presencia está ahora.

No tardo en escuchar la suave voz masculina que tantas veces se repite en mis pensamientos...

-Seal

Mis ojos se entrecierran y manteniendo mi boca semiabierta exhalo un largo suspiro. 
De nuevo, capto la sensación de que una luz apacible se enciende en mi estómago, como si cientos de plumas acariciaran mis entrañas...

Puedo sentir sus gélidas manos sobre mi rostro, secando los fluidos.

-Cariño, ¿has vuelto a llorar?

Me vuelvo hacia su elegante figura, que se ilumina con la luz del alba...

No puedo evitar empapar más mis mejillas y emitir un débil gemido...

Su cara...
Blanquecina, al igual que la fría escarcha que envuelve el bosque durante tres meses de invierno.
Rasgos masculinos, firmes y rígidos, propios de un valiente guerrero.
Cabello largo, del color de los estratocúmulos del cielo, cae a sus pies cual catarata de nieve por su espalda.
Su mirada…
Su ardiente mirada…

Del color del agua cristalina del océano contemplado desde su interior…
Tan azules… que parece que contenga el cielo en sus ojos…
No muestra su sonrisa celestial… se encuentra preocupado al observar mis lágrimas.

Su cuerpo…

Erguido y cargado de fortaleza, muestra sus pectorales y los músculos de su vientre.
Dirige sus brazos hacia mis hombros, deseando calmar mi dolor con su dulce abrazo.
Sus piernas están cubiertas por una prenda larga que cae hacia el suelo…
Todo su cuerpo mantiene la gelidez del hielo, deslumbra con su resplandor cargado de pureza…
Más imponente que todos los Dioses del Olimpo.

Y lo más mágico y hermoso de su ser…
Un par de enormes y blancas alas de arcángel.

Os aseguro… que si lo tuvierais ante vuestros ojos… quedarías cegados ante su radiante belleza, que todos los ángeles envidian.

Mis ojos se empapan y el líquido se desliza a presión por mi cara.
Oculto mi dolor con las manos, sintiéndome culpable por preocupar a mi Ángel celestial
Siento el gélido cuerpo de mi padre alrededor de mi figura, y sus manos acariciando mi cabello.
La frialdad de su ser calma mi espíritu, alcanzo un climax místico con la sensación de sus brazos contra mí.
-Te amo…
Te amo…
Te amo mi dios
Se separa de mí por un instante, contemplándome con los ojos abiertos y una expresión de sorpresa…
Mi corazón se inunda de felicidad, no puedo evitar dibujar una sonrisa.
Lentamente mi amado sonríe conmigo y ríe…
Esa risa… dios… esa risa…
Tan similar a el sonido de la brisa en las copas de los sauces… a las notas de un arpa tocada por Perseo… A el canto de los árboles bajo el blanco cielo…
Tan mágico… tan místico

miércoles, 17 de abril de 2013

Poema al mar


El mar trajo un susurro

Lejano y olvidado

De un inmenso azul

En ocasiones extraño

Abren las aves sus alas

Y emergen de las aguas

Misterios de un entorno

Oculto bajo la sal

Cubre la arena de blanca espuma

Lentamente y con paciencia

Purificando el alma

Trayendo la belleza

Flotan burbujas cristalinas

Entre peces inquietos

Que juegan entre las algas

Que se mueven con el océano

Un gigante misterioso

Escarlata bajo el crepúsculo

Celestial madre

Que cubre medio mundo

jueves, 11 de abril de 2013

La historia de Rasely parte 1


Un débil rayo de sol despertó la curiosidad de Rasely

Que de un salto se levantó y miró por la cristalera

Un bello día en el bosque

Los pájaros cantan

Y el rocío de la mañana acompaña con música

Estimulada, la pequeña camina descalza por la cabaña dando pequeños brincos al compás de la sinfonía

Roza con sus delicadas manos las cortinas en un elegante baile delicado

Sus alas juguetonas se deslizan entre el aire moviéndose con esmero

Ella vuelve a echar un vistazo al panorama

Mientras una sonrisa se dibuja en sus labios

Y sus mejillas se enrojecen

 

-¡¡¡Rasely!!!

-¡sí! ¡ya voy!

 

La joven hada baja corriendo las escaleras casi volando hasta encontrarse con su hermana Yaley

-Ve a recoger pedazos de manzana, coge la cuchara y la cesta…¡Rasely!

La niña está observando de nuevo al bosque

-¡Escucha cuando te hablan!

-¡bien! ¡Iré a coger manzanas!

-¡Como vea una mordida te quedas sin miel!

Es tarde para que Yaley lo diga, Rasely ya se ha ido.


 

La joven hada corretea entre las plantas saltando y mirando al cielo cubierto de ramas de flamboyán

Respira con fuerza y camina con elegancia olvidándose de que debe buscar manzanas

Solo ríe y ríe mientras el viento cubre sus mejillas

 

Sin darse cuenta ha llegado al lago

Donde las ranas componen un soneto

Con una rebosante alegría tira la cesta y la cuchara para meterse en el agua y comenzar a nadar

El agua cubre sus ropas y la acaricia con cuidado

Ella se sumerge bajo el agua junto a las burbujas persiguiendo a los renacuajos

Su evidente felicidad atrae a Neblina

Nada más encontrarse ambas se abrazan con fuerza.

-¡Ven! ¡baja con migo!

La joven es arrastrada por la ninfa hacia un haz de luz en el fondo del lago

Al entrar en él descubre una enorme y bella cueva con todo tipo de estructuras misteriosas y elegantes destellos llegados de la superficie

El sonido de las gotas que caen desde la cueva le recuerda al de la sinfonía de la mañana

Por lo que vuelve a bailar

Sus movimientos elegantes alivian el alma de Neblina, que baila junto a ella intentando imitar sus movimientos

Continúan entre risas, caricias y suspiros


 

Pronto las sombras de la tarde rodean el bosque

Las nubes y las montañas obtienen una tonalidad clara

El sol se duerme lentamente en las aguas

Pronto toda la comarca se llena de juguetonas luciérnagas y melódicos grillos

El armonioso sonido de estos pequeños es captado por Rasely

-¡Oh no!

Grita

-¡Tengo que volver!

-Es verdad, se ha hecho tarde, yo también debo volver a casa

-Adiós Neblina

-Adiós Rasely

Un cálido abrazo entre amigas y Rasely se dirige hacia su casa

 

 

¡Qué belleza!

El cielo azul marino lo cubre todo

Las estrellas escarlata lo salpican de pecas rojas

Las luciérnagas cubren los árboles de luces

Rasely ríe y ríe mientras vuelve a su morada

Más solo descubre que ha llegado a la entrada cuando su hermana la despierta de la comodidad de su sueño

-¡Rasely!

-¡¡¡Ah!!!

-¿¡Sabes que tarde es?!¡Llevo esperándote todo el día!

La joven se mantiene callada

Con la cabeza señalando tímidamente el suelo y las manos unidas en una tierna postura

-¿Has estado con Neblina?

La pequeña simplemente asiente con la cabeza sonrojada

-¿Y has comido?

-Neblina tenía comida en la cueva

-¿Qué cueva?

 

Las dos hadas se sientan en dos sillas a ambos lados de una mesa y se cuentan todo lo ocurrido durante el día

Rasely mantiene una sonrisa risueña con las mejillas sonrojadas mientras bate con fuerza las alas de emoción

Cada frase salida de sus labios mantiene la ternura que raramente en una niña de su edad se puede mantener

Su hermana se encuentra tan a gusto con ella que no tiene ganas de enfadarse


 

Al árbol fuerte, poema


Yo curaré tu alma

Yo seré tu amiga

Yo te protegeré toda la vida

Yo te amaré siempre

Yo seré quien te ame

Yo estaré contigo

Pase lo que pase

Yo te regalaré un beso

Yo te escribiré sonatas

Yo acariciaré tu tronco

Luz de la mañana

Seca tus lágrimas

Siente mi llamada

Desde el fondo del alma

Gracias